Saliendo del Biel en dirección norte, a la derecha aparece un sugerente cartel que indica la pista que lleva a Luesia. Nueve kilómetros de piedras sueltas en pendiente con curvas de herradura y profundas rodadas NO certificada HRG para nenazas. Al grito “Nosotras conducimos, nosotras decidimos!” nos damos la vuelta. Los ibéricos quedaron emplazados aquí para otra ocasión diciendo que “prometía mucho”.

caminocorreo